Esta semana regresamos con las crónicas y lo hacemos en un barrio emblemático como es el Realejo. Acudimos a probar los sabores de un local nuevo llamado La Tarasca. Ellos lo denominan cómo "Taberna Granaina" y ahora os detallamos cual ha sido nuestra experiencia probando los sabores que ofrecen.

El local, situado en la Plaza Fortuny, estaba anteriormente ocupado por La Borraja. Cerrado desde el verano hasta, según el cartel, el 26 de septiembre, ahora ha vuelto a la vida y es que aunque con otra denominación, La Tarasca pertenece al mismo grupo y así lo publicitan en las redes sociales. La similitud se aprecia en aspectos como la cuidada decoración y la limpieza que se aprecia en el local, que además cuenta con dos terrazas, una de ellas francamente atractiva. Mucho potencial... en principio.
Está situado en una zona con numerosas alternativas para comer y tapear y un buen ejemplo pueden ser el Papaupa, Picoteca 3Maneras, Casa Lopez Correa, Sol, Los Altramuces, Rossini, Jaraiz, Potemkin, Santo Domingo, Terra Bar o La Brujidera.
Entramos y había una intensa actividad. Hasta cuatro camareros vimos cómo se movían tras la barra en un local amplio y con numerosos recovecos en los que movernos.

Aunque había algo de espacio en la barra descubrimos dos salones en los que nos podíamos sentar, pues nuestra intención era tapear pero también pedir alguno de los platos que ofertaban en la carta.
Nos sentamos y al rato nos preguntaron qué deseábamos tomar. Dos cervezas y dos sin alcohol. Los salones en ese momento estaban vacios, sólo una mesa a nuestro lado tenía un grupo de seis personas a las que el dueño (o eso parecía) en alguna ocasión se acercó a preguntar si era de su agrado.
Nuestra comanda llegó al poco tiempo. La tapa la tenéis en la foto y poco que contar de la misma. Cuatro personas éramos y cuatro trozos de carne en salsa con setas había en el plato. Ah y cuatro trozos de pan... casi más que carne.

Tenía buen sabor, es cierto, pero a nuestro ojo pareció ridícula la cantidad. Esa es la palabra. No es que búsquemos comer a base de tapas, pues para eso íbamos a pedir algún plato, pero servir esa tapa, ese plato, para cuatro era eso... ridículo.

Decir que la cerveza tardó mucho más en "caer" que la tapa es obvio, por lo que tras terminar decidimos pedir una segunda ronda antes de pedir algo de la carta. Una segunda oportunidad... mientras a los vecinos de mesa no paraban de sacarles platos. Repetimos dos cervezas con y dos "sin".
Poco a poco el local se llenaba y dos mesas más contaban con nuevos clientes. Mientras los camareros iban y venían, confundiendo mesas y platos. En varias ocasiones nos preguntaron si habíamos pedido este o aquel plato, lo que demostraba una nefasta organización.
Nuestras cervezas llegaron 10 minutos más tarde, tras reclamarlas una vez y llegaron sin la tapa. Tocaba esperar y mientras lo hacíamos estábamos en compañía de los retos de la anterior ronda.
No se los llevaron ni al poner las nuevas copas ni en las innumerables ocasiones en que pasaron a nuestro lado. Y los camareros iban de vacío cuando no aparecían preguntando si habíamos pedido algún plato. Lo dicho... tremendo.
El cocinero, o eso parecía, pues llevaba mandil, salío en algunas ocasiones a llevar platos y cervezas a una mesa. Algo que nos sorprendió, pues desde cocina no deberían salir a servir a los comensanles.
Nosotros seguíamos esperando la tapa y aunque ya teníamos previsto pedir dos platos las ganas se nos estaban pasando.
Habíamos optado por pedir ensaladilla rusa, croquetas de puchero y albóndigas en salsa de almendra. Los habíamos visto en la mesa de al lado y tenían buena pinta, pero viendo la lentitud del servicio nos lo estábamos pensando.
Casi cuarenta minutos más tarde llegó nuestra tapa tras reclamarla tres veces a tres camareros distintos. Servicio malo no, peor, pues ya casi no teníamos cerveza.

La tapa en sí a estas alturas es lo de menos con el enfado que ya teníamos encima, el cual se acrecentó con la mala cara de uno de los camareros cuando nos preguntó si queríamos algo de la carta y le dijomos que no, dado lo que habían tardado en servirnos.
Por cierto, la tapa, igualmente pequeña, cómo en la primera ocasión, era ensaladilla rusa con algunas "regañás" dispersadas a su amor. Para cuidar tanto la decoración, la presentación en ambas tapas era muy deficiente.


Está claro que no íbamos a pedir, viendo la lentitud del servicio y la atención. Pedimos la cuenta hasta en dos ocasiones y viendo que tampoco la traían, terminamos pagando en la barra y de nuevo otro incidente.
Recordamos que eran cuatro cervezas con y cuatro sin, estas en tercio de Alhambra. En el primer intento, la cuenta incluía 7 cervezas y 4 vinos. Le indicamos que se habían equivocado, lo que hizo que esperásemos de nuevo un buen tiempo hasta que nos dieron la cuenta correcta.
En total, 18 euros, siendo a 2 euros la copa y a 2,50 el tercio de Alhambra sín.
¿Nuestra experiencia? Mala, y es que siendo honestos, nos pareció que es un sitio con potencial pero que tiene muchas cosas y muy importantes que mejorar.
No olvidéis que si queréis estar a la última con opiniones de todos los amigos, recomendaciones, fotos, etc, podéis visitar el grupo en Facebook, así como seguidos en Twitter, Google + y Pinterest o descargar la aplicación oficial para vuestro teléfono Android.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
A la hora de dejar un comentario intenta respetar las normas de ortografía, así como evitar los anónimos, pues no serán publicados
En ningún caso los administradores del blog http://detapeoporgranada.blogspot.com se hacen responsables de los comentarios que aparecen en los artículos.
Asimismo se evitaran las opiniones que usen insultos, términos malsonantes y descalificaciones, así como injurias o amenazas.
Si alguien se siente molestado u ofendido por algún comentario, o bien lo considera inapropiado, que se ponga en contacto a través del mail y se estudiará la retirada de dicho comentario.