Estamos a la vuelta del verano y estas dos semanas para desconectar nos han venido de perlas. De nuevo aquí con todos vosotros dispuestos a traer sitios nuevos. Y eso no es algo fácil, sobre todo en estas fechas que muchos negocios aprovechan para tomar unas merecidas vacaciones. En esta ocasión nos hemos quedado en el centro.y hemos visitado Casa Colón.

Haciendo esquina entre las Calles Ribera del Genil, y Rejas de la Virgen, junto al Mercadona, podemos encontrar este sitio.
Esta junto al Totes y amigos, Masae, D`Platos y Casa Cristobal entre otros.
Esta es la crónica...
Ver mapa más grande
Con un gran ambiente, muchas veces de las que paso por su puerta me encuentro con la terraza llena de gente, y es que la margen del río es un buen lugar para tomar el fresco en estas noches de verano.
Nada más entrar llama la atención la luminosidad y sensación de amplitud que desprende gracias a las paredes en blanco, poco decoradas y a la gran cantidad de ventanas que nos permiten un contacto visual con el exterior.
Tenemos algunas mesas con sillas donde sentarse , así como mesas más altas con taburetes, y aparte de la barra, una especie de barra que rodea parte del local.



Tanto a mediodía, como en la noche cuando llegamos, ya había una cantidad considerable de gente, casí toda como decía antes, en la terraza.
Encontramos sitio aunque tuvo que ser en el interior y enseguida nos atendieron. Un detalle que me agradó, fue que tras llevar unos minutos sentados, sin mediar palabra nos dijeron que se había quedado una mesa libre en la terraza y que si estábamos interesados. Todo un detalle. Sin embargo permanecimos en el interior, ya que se estaba bastante cómodo.

Al ver el grifo de cerveza, con una pequeña capa de hielo (supongo que por el sistema de tirarla) y con el calor que hace, la decisión de que pedir fue facil.
Las tapas no son a elegir y llegaron a la par que las dos primeras cañas. Un servicio muy rápido. Esta primera tapa consistía en dos cuencos de carne en salsa, de un tamaño adecuado y con una sabor y una textura deliciosos.


En la segunda ronda cambio una de las cañas por un zumo de tomate. Vimos pasar tapas de ensaladilla rusa y tenían buena pinta. En nuestro caso esta segunda tapa consistió en un platito de gambas cocidas, algo que a mí personalmente no me gusta nada y me hace tomar la cerveza como coloquialmente se dice, "a palo seco".


A nuestro alrededor la gente pedía raciones, que aparentemente tenían buen aspecto y generoso tamaño, pero que no pudimos comprobar en persona.


Llegó así la hora de pagar. Como he comentado antes, a destacar el servicio rapido y atento y lo cuidado del local.
No nos dio tiempo a mucho más la verdad, ya que el tiempo apremiaba.
Respecto al precio decir que cada consumición tuvo un precio de 1,80 euros y el zumo de 2 euros haciendo un montante total de 7,40 euros.

Haciendo esquina entre las Calles Ribera del Genil, y Rejas de la Virgen, junto al Mercadona, podemos encontrar este sitio.
Esta junto al Totes y amigos, Masae, D`Platos y Casa Cristobal entre otros.
Esta es la crónica...
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Con un gran ambiente, muchas veces de las que paso por su puerta me encuentro con la terraza llena de gente, y es que la margen del río es un buen lugar para tomar el fresco en estas noches de verano.
Nada más entrar llama la atención la luminosidad y sensación de amplitud que desprende gracias a las paredes en blanco, poco decoradas y a la gran cantidad de ventanas que nos permiten un contacto visual con el exterior.
Tenemos algunas mesas con sillas donde sentarse , así como mesas más altas con taburetes, y aparte de la barra, una especie de barra que rodea parte del local.



Tanto a mediodía, como en la noche cuando llegamos, ya había una cantidad considerable de gente, casí toda como decía antes, en la terraza.
Encontramos sitio aunque tuvo que ser en el interior y enseguida nos atendieron. Un detalle que me agradó, fue que tras llevar unos minutos sentados, sin mediar palabra nos dijeron que se había quedado una mesa libre en la terraza y que si estábamos interesados. Todo un detalle. Sin embargo permanecimos en el interior, ya que se estaba bastante cómodo.

Al ver el grifo de cerveza, con una pequeña capa de hielo (supongo que por el sistema de tirarla) y con el calor que hace, la decisión de que pedir fue facil.
Las tapas no son a elegir y llegaron a la par que las dos primeras cañas. Un servicio muy rápido. Esta primera tapa consistía en dos cuencos de carne en salsa, de un tamaño adecuado y con una sabor y una textura deliciosos.


En la segunda ronda cambio una de las cañas por un zumo de tomate. Vimos pasar tapas de ensaladilla rusa y tenían buena pinta. En nuestro caso esta segunda tapa consistió en un platito de gambas cocidas, algo que a mí personalmente no me gusta nada y me hace tomar la cerveza como coloquialmente se dice, "a palo seco".


A nuestro alrededor la gente pedía raciones, que aparentemente tenían buen aspecto y generoso tamaño, pero que no pudimos comprobar en persona.


Llegó así la hora de pagar. Como he comentado antes, a destacar el servicio rapido y atento y lo cuidado del local.
No nos dio tiempo a mucho más la verdad, ya que el tiempo apremiaba.
Respecto al precio decir que cada consumición tuvo un precio de 1,80 euros y el zumo de 2 euros haciendo un montante total de 7,40 euros.



























